Con el tiempo me di cuenta de que es mucho mas fácil hacer miles de buenos comentarios que postear un solo buen tema que deje mucho que comentar, ya sea por las vicisitudes inevitables que me presente el tiempo o por las tan resplandecientes esperanzas que tenga en revivir este blog, no me acostumbré jamás a postear con frecuencia. Y hasta considero ese tinte de poca voluntad que me caracteriza como una amenaza a mis nunca reveladas ganas de cambiar el mundo. Sí, ya sé, no soy hippie pero me encantan las músicas de Bob Dylan; no me gusta la política pero me encanta divagar sin saber si estoy mintiendo o revelando mi yo interior, además ahora ya no tengo vergüenza para decir que carezco de buenas ideas, porque me parece una buena idea admitir mis carencias.
Más que nada, preferiría volver a la musa
(el abandono) que dio vida a estos párrafos, creo que sería fundamental que empiece a recorrer la Internet buscando buenos contenidos para el blog, hay tantas cosas sobre que escribir, tantos divagues aún no explotados por la mente del ser humano, que maravillárase tremendamente quien leyera mis post si yo hiciera eso, pero a quién engaño, hay que simular cierta, es decir, mucha arrogancia para no desnudar las falencias de mi
casi inexistente voluntad. Lo vuelvo a repetir, a quién engaño, total solo es cuestión de no clickear en "Suprimir blog" mientras me quede memoria de que alguna vez quise divagar y tener el poder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario